Pixers: la solución a las casas de alquiler


Hace unos meses, cuando dediqué unas entradas a los pisos de alquiler y las restricciones que nos imponían los caseros, muchos coincidíamos en que las paredes eran nuestra gran asignatura pendiente. El no poder hacer agujeros, el que nos dejaran cuadros enormes que no teníamos dónde guardar, las paredes pintadas de colores que dan dolor de cabeza... ¡Un montón de problemas! Pues bien, he encontrado la solución al mío y seguro que también os vendrá de perlas: Pixers

En Pixers encontramos fotomurales, cuadros de lienzo, pósters, vinilos... Lo mejor es el amplísimo catálogo que tienen, y que además permiten que elijas una fotografía o imagen tuya. Tienen tantas opciones de tamaños y materiales que seguro que encuentras la que se adapte a ese rincón feo, la que te permita aprovechar las alcayatas que ya tienes, o con la que puedas tapar algo, como me ocurrió a mí. 

Os pongo en situación: en mi salón hay un cuadro enooorme, una de las partes del tríptico Bleu de Miró. No sé vosotras, pero yo odio con todas mis fuerzas los cuadros falsos en las casas. Además que, estéticamente, no me gustaba: es un cuadro oscuro, me limitaba mucho en cuanto a colores a la hora de decorar lo demás, y me daba la sensación de que quitaba mucha luz. Una fácil solución habría sido quitar el cuadro y punto. Pero era tan grande que no podíamos guardarlo en ningún sitio, y el casero no se lo quería llevar. Estuve un tiempo barajando opciones para taparlo, pero ninguna me convencía. Así que he estado año y pico frustrada con mi salón y sin ganas de dedicarle tiempo para decorarlo. 

Hasta que Pixers se puso en contacto conmigo.

Me escribieron para hablarme de sus productos, y claro, yo enseguida pensé en el dichoso cuadro del salón. Les hablé de la situación, y enseguida me recomendaron un producto: Pixerstick. ¡Qué maravilla! Se trata de un material autoadhesivo, con un acabado un poco entelado, que se limpia fácilmente, es duradero, se adhiere a cualquier superficie lisa, y lo mejor... ¡es reutilizable y no deja residuos! Es decir, que lo pegas donde quieras, cuando te hartas lo quitas, y aquí no ha pasado nada. ¿No os parece la caña?


Además, te lo pueden recortar en el tamaño que tú quieras. Medí el interior del cuadro y me puse a pegar botes de alegría: ¡por fin iba a decir adiós al cuadro! El siguiente paso era elegir el diseño. Uno que también le gustara a Álvaro, porque no estaba convencido con el tema. Así que, navegando en el catálogo de Pixers, di con este que era perfecto: blanco y luminoso, técnico (perfecto para convencer a mi chico), con cohetes (perfecto para convencerme a mí) y sencillo, para no cansarnos de él. ¡Así que manos a la obra!

Cuando llegó, me encontré con un producto con una calidad de impresión excelente. Colocarlo es muy sencillo, solo hay que tener un poco de paciencia. Sí es cierto que al colocarlo vimos que transparentaba un poco. Vamos, que se aprecia un poco el cuadro de debajo. Pero, qué queréis que os diga... Para mí es un mal menor después de todo.


¡Estoy contentísima y no puedo parar de mirarlo! Ahora mi intención es colocar algunos cuadros y posters más alrededor (cuando quite la decoración Navideña) y crear un fotomural. ¡Estoy deseando ponerme a ello y darle un nuevo aire a mi salón! Ya os enseñaré el resultado :)

Este producto, Pixerstick, me ha sorprendido mucho porque de verdad que me parece una solución fantástica para casas de alquiler. Como luego se retira sin dejar restos, y se puede usar en cualquier superficie lisa, puede ser la alternativa perfecta para paredes, armarios, puertas, mesas u otro elemento feo que haya en casa y te traiga por el camino de la amargura :P


Pero como digo, si tu problema es que no puedes hacer agujeros nuevos y tienes que aprovechar algunos que ya haya por casa, puedes optar por el cuadro en lienzo. Eliges el diseño, el tamaño, y ya no tienes que andar buscando un marco de fotos y un interior que te convenzan. ¡Lo tienes todo junto!


U optar por el clásico póster, que encaja en cualquier rincón y te permite tener muchas opciones porque son económicos y fáciles de poner y quitar. ¡Hay opciones para todos los gustos!


Aunque os confieso que a mí lo que realmente me enamoran son los fotomurales. Me encantaría tener una pared entera con un estampado tropical. Quién sabe, quizás algún día... ¡Por ahora me conformo con mirar las fotos!


¡Se acabaron las paredes aburridas!

En definitiva, como habréis notado en el post, estoy contentísima con este descubrimiento y con mi nuevo cuadro del salón. ¡Para mí ha sido la solución que llevaba un año y pico buscando! :D

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4 comentarios

  1. Me recontrachiflaaaaaaa! Qué idea más buena! Voy a investigar que me ha encantado.

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  2. ¡que buena idea! La verdad es que fastidia mucho estar en un piso de alquiler y que te lo alquilen decorado, sin posibilidad de quitarle las cosas... Yo estuve en uno que ¡los armarios estaban repletos de trastos!
    Ha quedado muy bien "el nuevo cuadro", alvmenos en las fotos, no se nota tanto el cuadro de debajo, y ya queda bien con el salón, aunque si dices que decoraras el alrededor, ¡me encantaría ver el resultado!

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  3. que chuladaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!! Gracias, gracias, gracias !!! super ideaza ♥

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